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Sobre la transparencia y los tests hechos por desarrolladores

Hace poco me contaron que un CEO de nuestra competencia vio un vídeo en Youtube diciendo que no teníamos equipo de QA. El vídeo en cuestión es la charla que di para el Lean Kanban South Europe 2015. En esta charla hablaba de cómo usabamos Kanban para reducir el tiempo de feedback entre desarrollo y testing y cómo podíamos responder a requerimientos de proyectos, a soporte y además avanzar en producto.

Mi frase  “No tenemos ningún tester ni equipo de QA” se sacó de contexto y se usó como comentario para crear malestar. En VSN tenemos cerca de los 2000 tests automáticos que se pasan varias veces al día y que incluyen de unidad, de integración y de interfaz. Tenemos procedimientos muy concretos, certificados con una ISO 9001 sobre hacer el test cuando terminamos de desarrollar y además realizamos una batería completa de tests manuales de regresión en la que todo el equipo comprueba de manera transversal todo el producto antes de dar por buena una entrega. Usamos muchas de las técnicas incluidas en las certificaciones internaciones de Agile Testing. El no tener equipo de tests separado cada vez se está adoptando más para conseguir una respuesta rápida al cliente sin bajar en calidad. Además empresas como Atlassian estan descubriendo y demostrando que los desarrolladores pueden ser buenos testers. Piensan igual que yo que cuando los desarrolladores tienen el mismo criterio de calidad que los testers, los productos de alta calidad se CONSTRUYEN desde el principio.

Volviendo al tema de la charla, creo que el hablar sobre cómo trabajamos en VSN es más beneficioso que perjudicial. VSN cada vez está mas presente en charlas y conferencias a nivel nacional e internacional. Aquellos que usan frases sueltas de lo que decimos  y basan su “perfección” en su oscurantismo son los que deberían reflexionar sobre cómo hace las cosas. Nosotros esta reflexión la hacemos cada 3 semanas desde hace más de 6 años de manera contínua y es la que nos permite ser cada vez mejores, piensen lo que piensen otros.

 

¿Qué motivadores consideras más importantes en tu vida?

Me encantó el libro Workout de Jurgen Appelo. Expone claramente por qué deberíamos tener otra perspectiva del management, con más gente que se auto-dirija y menos directores. Esto permite un incremento de productividad, creatividad y motivación que no se pueden conseguir fácilmente con métodos tradicionales.

Una herramienta que voy a empezar a usar es la de “Moving Motivators“. Con este ejercicio, uno evalúa distintos motivadores y se ordenan de derecha a izquierda según  tienen más o menos importancia para el/ella. Estos motivadores son:

Curiosidad. Ver cosas novedosas, fuera de lo común. Aprender cosas nuevas cada día

Aceptación. Ser miembro de un equipo como uno más tal y como es y con lo que hace. Formar parte de los éxitos y ser reconocido cuando se hacen bien las cosas

Maestría. Llegar a ser un experto de una tecnología o técnica mediante estudio o experiencia y poder compartirlo con otros

Poder. Poder tomar las decisiones que tienen que ver con la forma de trabajar y el entorno. Expresar autoridad.

Libertad. Poder hacer cosas sin preguntar y ser creativo. No depender de aprobaciones de otros o normas estrictas.

Relaciones. Relaciones sinceras y abiertas con otras personas. No trabajar sólo.

Orden. Estabilidad, concreción, determinismo, sin sobresaltos, con procedimientos y opciones claras

Objetivos. Poder cumplir objetivos personales o profesionales.

Status. Tener un posición importante y respetada por el resto.

Moving motivators right to lefty
Tarjetas con los motivadores puestos en orden. Más importante a la derecha, menos importante a la izquierda.

Esta semana empezaré a usarlos y haré un experimento cuyos resultados quiero compartirlos dentro de poco.

 

 

Wastes o desperdicios en desarrollo de software

Me he propuesto hacer el ejercicio de identificar qué desperdicio Lean está asociado a cada lastre de una retrospectiva y cual se elimina o reduce en cada motor. Para saber de qué estoy hablando con motores y lastres entra aquí

Para que no vayas buscando en la wiki o páginas aparte cada lastre voy a resumir cuales son los 7 +1 wastes en desarrollo de software

1. Esperas. Esperas por recibir un detalle de un requerimiento, esperas para tener un build completo, esperas a que se completen los tests, esperas hasta que lo que has desarrollado lo prueba el cliente y te dice si es lo que quería, esperas a que un compañero te resuelva una pregunta que no te deja continuar…

2. Sobreproducción. Hacer programas que nadie necesita y nadie usará nunca.

3. Sobreingeniería. Es parecido al anterior. Desarrollar funcionalidades que no se han pedido sólo por aprovechar el tiempo en algo. Por ejemplo, preparar un sistema para millones de usuarios cuando es una panadería local.

4. Stock. Sí, en desarrollo también existe el stock. Stock de análisis de historias que nunca llegan a desarrollarse, stock de desarrollo que nunca se completa o se prueba, stock de funcionalidades que nunca llegan a deploy. Cada uno de estos stocks ocupan espacio en complejidad, y hace más difícil nuevos desarrollos sin que haya dado valor.

5. Transporte. En desarrollo de software el transporte está relacionado con el cambio de contexto. Cada vez que tienes que pasar contenido de la memoria a largo plazo a  la de corto plazo hay trasaporte. Ejemplos son cambios de historias en el mismo día, cambios de lenguajes de programación, cambios de rol del programador.

6. Movimiento. Es movimiento de personas tanto en espacio físico (para preguntar, pasar a otro ordenador, etc..) como movimientos virtuales (entrar en una ruta de directorios compleja, muchos clics para resolver un problema o hacer una acción)

7. Defectos. No creo que haya discusión en esto. Cualquier defecto en diseño, desarrollo o test provoca trabajo extra. Cuanto más se retrasa el momento del defecto a su descubrimiento y resolución, mayor suele ser ese trabajo extra o coste.

y el +1. Talento. Cada vez que uno realiza un trabajo que puede hacer otro, desaprovechando el talento o conocimientos que nadie más tiene, es un desperdicio.  Muchas veces ocurre por aliviar un cuello de botella pero hay que evaluar el sobrecoste de ese desperdicio de talento para buscar otras formas de gestionarlo.

Antipatrón, midiendo el esfuerzo

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Es muy dificil encontrar una métrica que evalúe el rendimiento de los miembros del equipo por separado. Cualquier libro moderno de gestión de personas recomienda evaluar al equipo globalmente pero nosotros, los buenos jefes de equipo, tenemos que recompensar a los que se están dejando el pellejo y localizar a los que no tienen suficiente compromiso con el proyecto.

Una cosa que hacemos bien en España, y por eso somos de los países más competitivos, es nuestra orientación al esfuerzo. Si no dedicamos mil horas diarias a algo y nos dejamos hasta la ultima gota de energía de nuestro cuerpo, un trabajo no está bien hecho. Otros países “más modernos” prefieren buscar formas de hacer el trabajo más comodamente… ¡Nenazas!

El esfuerzo es algo muy dificil de medir. Lamentablemente, las leyes de privacidad nos impiden usar electrocardiogramas en los trabajadores. Con ellas podríamos obtener de manera muy fiable el ritmo de trabajo de cada uno.

Afortunadamente hay otras formas más legales:

Medidor de sudor. Es una sencilla banda adhesiva que se pone en la frente de los trabajadores. Esta banda tiene un pequeño chip y un emisor bluetooth. La banda obtiene el nivel de sudoración en tiempo real y lo envía al servidor central. Cada día los trabajadores tienen que cambiar la banda adhesiva ya que queda (debería quedar) llena de sudor. Es importante tener consumibles  disponibles para que no haya trabajador sin banda. El único problema es que  cada persona sudora de manera distinta y el dispositivo es difícil de calibrar.

Medidor de sudor
Medidor de sudor

Dinamómetro de nalgas. Este es el más fiable  Es un sencillo dispositivo que se coloca entre las nalgas de cada trabajador. Mide la presión ejercida durante el trabajo por su parte trasera y se envía igualmente por bluetooth. A más presión recibida, mayor esfuerzo es el que está efectuando el trabajador. El dinamómetro es personal y cada trabajador debe ser responsable de su limpieza diaria.

Dinamometro de nalgas
Dinamometro de nalgas

Los datos recibidos del esfuerzo son monitorizados en tiempo real. De este modo, nosotros como jefes podemos alentar o castigar a esos trabajadores que no tienen los valores esperados. Se puede definir un máximo y mínimo para que el sistema genere una alarma en tiempo real. Todos los valores son almacenados por un servidor y pueden servir para una recompensa en retribución variable o ascensos. Igualmente, si los datos no son buenos, si por ejemplo no ha ocurrido ninguna presión de nalgas en un mes, con estos datos se dispone de una herramienta objetiva para un despido.

Naturalmente usando este sistema hay que evitar cualquier cambio que suponga una reducción en el esfuerzo. Iría en contra de nuestra política de recompensar el esfuerzo. Las metodologías ágiles son totalmente contraproducentes ya que se ha demostrado que su uso continuado puede bajar el nivel de esfuerzo global. Hay que evitarlas a toda costa.

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Los tres primeros pasos en la gestión Ágil/Lean

Cuando uno empieza a querer organizar su forma de trabajar quizá lo que aporta Internet es demasiada información. Hace falta saber qué buscar para conseguir lo que necesitas para empezar a cambiar. Después de todos los años que llevo estudiando y aplicando las metodologías ágiles lo que aconsejo siempre es empezar con 3 sencillas cosas. El ABC de la gestión Agil.

1.- Daily Standup. Reuniones de máximo 15 minutos con los miembros del equipo en posición de pie en la cual cada uno comparte en qué trabajo el día anterior, en qué va a trabajar y qué obstáculos o problemas tiene en su camino.

Consejos:

  • No debe ser un informe al jefe. La información es de todos para todos
  • Debe empezar lo antes posible para que de pistoletazo al día pero que este presente el máximo número de personas
  • Si se abre un tema que necesite discusión larga se deja para después del daily.
  • Gente fuera del equipo puede hacer participaciones cortas que ayuden a algún problema. Lo fundamental es no pasarse de los 15 minutos.

2.- Tablero kanban. Panel en el cual hay una columna por fase por la que pasa cada elemento de trabajo representadas por etiquetas. Estos elementos pueden ser historias de usuario, diseños que hay que hacer, máquinas que montar, arreglar, etc.. Cada mes se limpian las etiquetas completadas en la última fase. Cada miembro del equipo mueve la etiqueta de una columna a otra según se va completando. Permite una visión común de cómo va el trabajo y permite tomar decisiones de mejora y de eliminar los bloqueos.

Consejos

  • Ponerlo en un lugar visible y accesible para todos
  • No debe haber más de 20 etiquetas por equipo para que se pueda ver de modo más sencillo
  • Debería haber límites máximo por columna aunque sean altos a principio. Si llega un momento en el que se supera ese límite debería analizarse la causa del problema y mejorar.
  • Ir bajando ese límite máximo según se va mejorando para conseguir un sistema más lineal y eficiente.

3.- Retrospectivas. Reunión a final de mes en cual se junta el equipo para ver qué han hecho bien y qué pueden mejorar. Se puede usar el método del barco  para además identificar las minas, es decir, los elementos externos que os afectan como equipo y para las que tenéis que estar preparados. No debería durar más de una hora u hora y media.

Consejos:

  • Sinceridad pero sin buscar culpables. Algo mal hecho es porque no se tenía conocimientos o herramientas para hacerlo mejor. Esta reunión sirve para buscar estas cosas.
  • Los problemas encontrados deberían buscarse soluciones. Asignar responsables para trabajar en ellas.
  • Se puede usar para dar pequeñas formaciones que ayuden al equipo. Club de lectura, vídeos de Internet, etc..

Con estas tres herramientas cualquier equipo puede empezar a trabajar mejor y de forma más organizada. Es posible que se vean nuevos problemas y se piense que antes no estaban, pero seguramente sea porque antes no se veían. Surgirán problemas que estaban ocultos y que ahora salen a la luz. Permitirá que surjan nuevas necesidades para ir mejorando cada vez más vuestro método de trabajo. Es posible que necesitéis nuevas herramientas para cubrir esas necesidades pero estas tres herramientas básicas os acompañarán día tras día.

¿Está TDD muerto? Resumen del videodebate

Mientras hacen subtitulos para el Hangout entre David Heinemeier Hansson, Kent Beck y Martin Fowler, voy a escribir un poco lo que han hablado para que los que no entiendan el inglés, o no tienen los 30 minutos para verlo entero, puedan quedarse con las claves. En mi anterior artículo hablo de los artículos y tweets que empezaron la discusión.

El link al video es éste.

Empieza David hablando de los 3 problemas que ve al TDD: la insistencia en que los tests tienen que correr en milisegundos, que termina creando un diseño feo y complejo y que el bucle de rojo-verde-refactor es poco natural para el programador.

Kent cuenta que el TDD le da la confianza que necesita a la hora de dar un desarrollo por completado y funcionando. Sin TDD, uno se va a casa sin la seguridad de que el código que ha escrito funcione bien. Además le ayuda a pensar primero en el problema. Cuando no se tienen especificaciones concretas TDD sirve para empezar de lo más concreto (ejemplos en los tests) a la implementación más genérica.

David entiende en que Kent piense en la seguridad como un factor de felicidad del programador. Él mismo dice que le da prioridad a la felicidad del programador cuando empezó Ruby on Rails. Sin embargo, la seguridad de que todo va a funcionar es sólo un factor de felicidad del programador pero hay otros. El tener que cambiar el flujo de pensamiento a pensar primero el test antes de empezar lo ve como una forma de confundir al programador y no dejarle crear del modo que le es más natural. Además dice que la seguridad de que el código funciona no debería venir unicamente del TDD

Ante un ejemplo reciente de Kent sobre un uso idoneo del TDD, David responde que en los desarrollos que él hace no es normal tener un código tan aislado como el que Kent comenta. Que para poder conseguir un codigo perfecto testeable típico de un input consigue un output tiene que separar capas y capas y crear muchos mocks. Que tiene que hacer un gran sacrificio para conseguir ese código perfecto para TDD.

Kent afirma que en todo esto tiene que haber un balance. Hay que tener en cuenta el coste de aislarlo todo para testearlo de manera independiente y su beneficio. Que no hace falta hacer mocks de todo. Si tienes unos tests de objetos que usan otros objetos reales o un sistema real y se es capaz de tener así la prueba de si va o no va, es suficiente. Cuenta que mucha gente se queja de que el Unit Test no le deja refactorizar. Esto ocurre porque sus tests complejos que tienen mocks que devuelven mocks y como fruto estos tests están muy acoplados a la implementación.

Segun David, el problema está en la definicion de TDD segun algunos sectores del desarrollo. Estos sectores afirman cosas como que cualquier test tiene que estar basado en mocks y que si no usas TDD no eres buen profesional. Incluso que si el diseño del programa no está dirigido por tests, no es buen diseño. Para David es al contrario, TDD fuerza a tener un diseño no natural.

Martin Fowler, quedandose un poco en medio y actuando un poco como arbitro del debate, también dando su opinión más pragmática. Dice que hay en la calle muchas definiciones de TDD. Algunas de ellas dicen que todo tiene que estar con mocks. Sin embargo la realidad es que si no usa mocks y el test es util, perfecto. Dice que el TDD y el Unit test son dos cosas aisladas y hay que tratarlas como tal. Se puede hacer TDD sin que todo el codigo testeado esté aislado. Para él, como ya dijo en su artículo, lo importante es que el código sea autotesteable, que haya un botón que pueda probar todo el código. TDD está bien porque ofrece esto como uno de sus beneficios.  Está de acuerdo en que en ocasiones no se puede usar TDD, cosa que le apena ya que dice que es una herramienta que le gusta. También opina que incluso hay que separar conceptualmente el Unit testing aislado y el no aislado.

El debate termina barajando un posible futuro debate hablando unicamente de si el TDD crea un buen diseño o no.

 

 

 

To TDD or not to TDD. That is the question

Menuda guerra ha ocurrido esta semana. Cómo decía un compañero, parecía una discusión de Salvame Deluxe pero en el mundo del desarrollo.

Todo empezó cuando David Heinemeier Hansson, padre del Ruby on Rails,  escribió un artículo sobre los problemas de usar TDD. David afirma que hacer TDD no es conveniente, que obliga a separar demasiados intefaces  y que es mejor hacer tests de integración más lentos que de todos modos, con paralelización y test en la nube se pueden hacer muchos a la vez.

Al poco, Bob Martin (Uncle Bob) respondió en su blog que unicamente cuando se aplica TDD se consigue reducir el tiempo de depuración, una documentación unequivoca en los tests y un desacoplamiento entre clases muy valioso por sí mismo. Poco después volvió a escribir explicando un poco más dónde no se puede usar TDD y dónde sí. De este modo respondía a las críticas que suelen surgir sobre la falta de aplicabilidad en algunos entornos.

El propio  Kent Beck, padre del TDD, escribió en facebook un supuesta nota postuma sobre el TDD, echando de menos la técnica y rogando poder encontrar otra que le diera la misma seguridad a la hora de escribir, la misma documentación y enfoque a la hora de escribir.

Personalmente el TDD es una herramienta que vale la pena conocer bien. Entiendo sus dificultades. En más dificil hacerlo bien que cualquier framework, IDE o incluso lenguaje. Requiere que el desarrollador dedique tiempo no a crear, que es lo que más le gusta, sino a poner redes de seguridad a lo que aún no ha empezado a escribir. En VSN no lo hacemos el 100% de las veces. Tenemos “sólo” un 40% de cobertura que nos ofrece ya una gran seguridad a la hora de añadir nuevas funcionalidades o refactorizar. Sin embargo, nada no nos impide intentar tener cada vez más cobertura y usar TDD cada vez en más ocasiones. Como alguien me dijo una vez, si intentas saltar tan alto como para tocar la luna lo más seguro es que nunca lo consigas, pero llegarás muchísimo más alto que si nunca lo hubieses intentado.

Motores, lastres y minas en retrospectivas

¿Cuánto tiempo tardas en ir de casa al trabajo? Normalmente ese tiempo varía un poco cada día. Por ejemplo un día tardas 20 minutos, otro 23, otro 19, 20,… Esa variación de tiempo que ya tienes asumida se llama “Variación de causa común“. Ahora piensa en la última vez que llegaste tarde. Pudo ser por un problema de tráfico, tu hijo estaba enfermo y hubo que llevarlo a casa de la abuela… Esa vez tardaste 40 minutos. Ese tipo de variación se llama “Variación de causa asignable“. Es asignable porque puedes asignarle una razón (o una excusa).

En VSN trabajamos desde hace unos meses  la retrospectiva con la analogía de la lancha. El equipo es una lancha en la que los motores representan aquellas cosas que nos hacen ir rápidos y con calidad.  Los lastres atados son las cosas que nos hacen ir más lentos. Desde hoy tenemos un elemento nuevo. Ahora identificamos también las minas con las que se encuentra esta lancha por el camino. Estas minas representan esos problemas de causa asignable, esos problemas ocasionales que han ocurrido y pueden volver a ocurrir, o no.

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Cuando trabajamos estas retrospectivas, el equipo escribe en los Post-It amarillos los elementos a destacar del sprint: los motores, los lastres y ahora las minas. Una vez están todas las etiquetas en la pizarra las organizamos juntando las comunes y las analizamos. Primero buscamos soluciones para los lastres, después confirmamos que los motores que tenemos siguen siendo útiles y debemos seguir usandolos y por último analizamos las minas para ver cómo actuar cuando nos las volvamos a encontrar.

Primero indicamos la posibilidad de encontrarnosla. Podría ser eventual, esto quiere decir que el problema ha ocurrido y ya está, que es raro que vuelva a ocurrir.Podría ser frecuente, una vez cada sprint o cada pocos sprints. Si es un problema constante lo más normal es que se encuentre en la parte de lastres.  Despues recordamos el efecto que ha causado en el equipo. En qué nos ha afectado. Ha sido una molestia o ha sido un gran trauma. Por último definimos el plan de defensa, qué hacer con la mina la próxima vez que nos la encontremos. Aquí tenemos 3 opciones:

  1. Preparar contramedida para destruir la mina la próxima vez. Se piensa cómo eliminar el riesgo para que no vuelva a afectar lo más mínimo al equipo.
  2. Mitigar el daño cuando ocurra el choque. Podría ser que lo mejor es que cuando el problema ocurra de nuevo estar preparado para que afecte lo menos posible.
  3. Ignorar la mina. Cerrar los ojos, apretar el culo y sencillamente aceptarla tal cual llega. Esto se decide así cuando las consecuencias de tener un plan de acción podrían sobrepasan el efecto de la propia mina.

Los planes que se hacen con las minas las vamos a recoger en un documento accesible por todo el equipo. Cuando en un análisis de sprint, de historia o en algún Daily asome la sospecha de que se nos acerca una mina conocida, sabremos cómo actuar. Con esta sencilla analogía de las minas vamos a tener  lo que se llama en gestión de proyectos tradicional, Gestión de Riesgos. Sin embargo lo hacemos de una manera Ágil. Primero porque lo hace el propio equipo y segundo porque se minimiza el tiempo gestionando este nuevo artefacto respecto a la mejora en el equipo que esperamos que produzca.

El sabor de la buena UX

Los programas de TV de moda van cambiando año tras año. Reality shows, concursos de talento de canto, de baile, de salto en trampolín (sigh!). Ahora estan de moda los concursos de cocina como Master Chef, Top Chef y otros…

Tengo que admitir que a estos últimos sí estoy algo enganchado porque me siento identificado con los concursantes en los momentos en los que los jueces van a probar el plato, lo miran, lo prueban y lo juzgan. Todo lo aprendido por el cocinero antes de esa elaboración junto con la suerte y pericia en el momento de la elaboración se plasman en el plato.

Sé que es la enésima analogía del desarrollo de software, pero me vais a permitir usarla. Voy a analizar las tres partes de un software bien desarrollado.

La receta es la historia de usuario.
Cuando se define la historia de usuario es cuando el cocinero piensa qué va a cocinar. Puede ser lomo de atún, muslos de pollo a la pimienta o pastel de boniato con cintas de chocolate. El cocinero piensa qué es lo que le va a gustar al cliente y pasa a su ejecución. Igualmente un equipo de trabajo se enfrenta con una historia de usuario. La definición de esa historia indica cómo va a dar valor al cliente.

La presentación del plato es la estética del software
Tanto cuando se presenta un plato como cuando el cliente va a usar el software, el producto tiene que entrar por los ojos.  En cocina es muy importante aspectos el corte de los ingredientes, su color, cómo están alineados en el plato,… . En software igualmente hay que prestar atención a las fuentes que se usan, los bordes, los colores, los iconos,… Todo tiene que tener un aspecto cuidado.

Y para terminar…
El sabor es la Experiencia de Usuario, la UX
Aqui es donde el cocinero y el equipo de software más se la juegan. En cocina un plato puede estar bien planificado y con una cuidadisima estética pero pueden pasar cosas como una textura de un ingrediente que no es la que te habías imaginado, como algo que cruje y no debería, una combinación de sabores que no encajan,… Cuando el usuario usa la característica desarrollada pueden sucederle cosas muy parecidas: información que falta y hace que no sepa usarla, tener que hacer muchos clicks, tener que ir abriendo y cerrando interfaces, tener elementos de interfaz muy pequeños o muy grandes,…

Me faltan dos páginas para terminar el libro de Lean UX (mi mente ya no procesaba letra escrita). En breve hablaré un poco cómo se trabajan esos dos aspectos, la estética y la experiencia de usuario. En un equipo Ágil se trabajan de forma completamente distinta y en momentos distintos. Lo veremos.

Programa sinvergüenza!

Cuando uno empieza la carrera de Ingeniería en Informática, nos dicen que estudiamos la carrera para ser jefes de proyecto, no programadores. ¡Tonterías!

Cierto es que la vida de programador es difícil, dura y aburrida cuando uno termina la carrera. Salen bugs por doquier, se escribe un código horrible y se pasan horas y horas haciendo que todo “medio funcione”.  La cosa cambia cuando se empieza a controlar el Código Limpio, a usar bien los tests unitarios y usar herramientas como la integración contínua. En ese momento se empieza a disfrutar programando como nunca, creando nuevas características con nuevas tecnologías prácticamente sin errores y en un ambiente de trabajo distendido que te permite ir a casa a una hora razonable.

En ese momento tu papel tiene que cambiar y te toca llevar un equipo.

Cuando se lleva un equipo de trabajo la mayoría de gente piensa que ya no debe programar, que te tienes que centrar en quitar bloqueos al equipo y proveer del mayor valor posible al cliente a tiempo. ¡ Qué pena!, ¿no?

En el libro “Lessons in Agile Managment: On the Road to Kanban“, David J Anderson habla que un jefe de equipo no tiene por qué dejar de programar. De hecho la mejor manera de inculcar las buenas prácticas es mediante el ejemplo. Yo tengo que aportar una cosa más. Tambien puede programar si el objetivo de ese software es evitarles interrupciones y/o mejorar su productividad. Un jefe de equipo puede practicar sus artes haciendo esa herramienta que viene perfecta a los de operaciones para obtener información de qué hacer sin tener que llamar a desarrollo, o esa herramienta para gestionar las dependencias de los proyectos. Esto tambien es gestionar.