Cuando el manager se convierte en un lastre para el equipo

En nuestro equipo de desarrollo hacemos una retrospectiva al final de cada sprint (como se debe). Nosotros usamos la técnica del barco. Dibujo un barco en la pizarra con un espacio de motores que simboliza los lo que nos hace ir a buena velocidad y unos lastres atados que simboliza problemas que nos dificultan ir a mayor velocidad.

En la retrospectiva anterior que celebramos ocurrió algo que no había pasado y el que ocurriera me llenó de orgullo. Me dijeron que YO era un lastre cuando tocaba código de producción. Ocurrió que para intentar hacer una historia de usuario que parecía que no iba a entrar decidí hacerla yo por mi cuenta. Al final produjo unos problemas que les hizo perder el tiempo arreglándolo 😛

Por un lado, como me gusta tanto programar fue en parte una lástima pero como facilitador de equipo me encantó. De hecho di las gracias personalmente después de la reunión a quien me lo dijo y explico por qué.

1.- Decir algo así a quien en principio “es tu jefe” requiere cierto grado de valentía. No debe ser fácil. Por lo tanto veo que hay CONFIANZA por su parte.
2.- Yo, que me esfuerzo en que el equipo vaya cada vez más rápido y con mejor calidad, si en lugar de tener que hacer algo para ello tengo que dejar de hacerlo, para mi es más sencillo.
3.-  Me hace ver que hay el clima de sinceridad en las retrospectivas que es muy necesario para mejorar sprint tras sprint.

Por lo tanto, no tengáis miedo si un día os dicen que habéis hecho algo que se considera un lastre para el equipo, u os habéis equivocado. Es el mejor indicador de que el trabajo de uno es importante y que el resto de cosas se hacen bien, ya que si no fuera así alguien se lo diría para mejorarlo.